“El éxito está en la ejecución”

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Existe una gran brecha entre lo que decimos que vamos a hacer y en lo que realmente hacemos. Lo que dicen los estándares, los manuales,  la filosofía de la empresa es diferente con lo que realmente se hace en operación. “Del dicho al hecho hay mucho trecho”.

Este dato reduce enormemente la probabilidad de éxito en cualquier disciplina, pues “el éxito está en la ejecución” no en lo que decimos. Muchas veces las empresas dedican tiempo a planear y diseñar como deberían de hacerse las cosas, sin embargo lo más importante es lo que en realidad hacen, más allá del tiempo que nos llevamos planeando o divagando.

Por ejemplo, haciendo una analogía con el deporte, los atletas de alto rendimiento logran el éxito a base de esfuerzo y la repetición continua de una misma tarea, hasta que logran perfeccionar lo más posible el ejercicio de su disciplina. Su éxito está en sus acciones, en sus cambios de hábitos, que saben, beneficiarán su estado físico (comer sano, dormir bien, no beber, ni fumar, etc.). Saben que para tener una exitosa ejecución “en el momento de la verdad” deben de partir de dos acciones: disciplina y constancia.

Esto es algo a lo que muy pocas personas están acostumbradas, es  lo que distingue a las personas ordinarias de las personas extra-ordinarias.

En las empresas eso es lo que más debería de valorarse “la constancia”. Eso es lo que tenemos que aprender de los atletas, los atletas no se hacen en un día, ellos están continuamente repitiendo el mismo entrenamiento, la misma disciplina, la misma práctica diaria, sin embargo en la mayoría de las ocasiones nos cansamos de repetir, de intentar, y queremos recurrir a soluciones milagrosas.

En el Retail sucede lo mismo, debemos fomentar y asegurar una excelente ejecución todos los días, pues la única ventaja competitiva que podemos lograr como marca, está ligadas a una excelente disciplina del colaborador, consistencia y la ejecución de todas sus políticas de atención.

El libro MindsetMastery de Louise Presleu-Turner, habla de esa premisa, las personas extraordinarias son aquellas que se han dedicado y han sido constantes en la misma tarea. Una persona debe de  buscar enfocarse en sus fortalezas, y no en sus debilidades; dedica tu tiempo en lo que realmente eres bueno.

Otro libro bastante interesante que habla precisamente de la gente excepcional es Outliers de Malcolm Gladwell, en donde  examina los orígenes del éxito de personalidades de varias disciplinas, que se han destacado por obtener un éxito exorbitante, como Bill Gates, los jugadores estrella de hockey sobre hielo, pasando por los Beatles o los abogados más exitosos de Wall Street, etc. Su descubrimiento fue revelador, pues tras sus estudios demostró que las personas llegan a tener éxito luego de 10,000 horas de hacer lo mismo.

Debemos de tener presente que tanto en los equipos deportivos, como en los equipos de trabajo, las actitudes se contagian. Cuando alguien se integra a un equipo disciplinado, que trabaja en conjunto, puntual, etc., se acoplará a sus compañeros tomando actitudes positivas como el resto; y lo mismo a la inversa, cuando el equipo tiene mala actitud e indisciplina, muy probablemente se permeara de esas actitudes negativas. Si una persona tiene una buena práctica y lo contagia a otro compañero, no serán 2 si no 3, porque éste a su vez tendrá un efecto en la disciplina de una persona más.

Si como líderes detectáramos estas acciones seguramente tendríamos otras reglas de comportamiento “las buenas prácticas se contagian, pero las malas también”, el objetivo es entrar a un círculo virtuoso donde reforcemos actitudes positivas y tener un efecto multiplicador en los equipos de trabajo.

Hay que considerar que la disciplina tiene que ver mucho con la conciencia de la gente, una conciencia de ganador te lleva a ser más disciplinado. Las personas que son atletas, desde pequeños se preparan para serlo, pues en su mente saben que tienen que ser los mejores, en su mente no contemplan la derrota ni las barreras que tendrán que derribar.

Por ello soy fiel creyente que “lo que limita al ser humano son sus propias expectativa“, uno mismo se fija el margen hasta donde llegar.

Es primordial comenzar con una nueva conciencia y permear de buenas prácticas a nuestro equipo de trabajo poniendo el ejemplo. Y para ello debemos de involucrarnos con ellos, conocer lo que cada miembro del equipo está haciendo para tener un vínculo y comunicación más efectiva.

Mi recomendación para otros lideres es imitar las buenas prácticas del deporte:

De los que hablamos anteriormente.

Existe otra característica que me gustaría destacar:

Es decir, como en los deportes, determinar jugadas y partidos con un tiempo establecido; sólo de esta forma podemos tener claridad de hacia dónde vamos. Al terminar cada partido o proyecto, como en el deporte, es elemental evaluar el partido y dar a conocer si perdimos o ganamos, y en dado momento reajustar estrategias, siempre comunicado al finalizar cada partido lo sucedido.

Tener esos juegos con un tiempo acotado, nos permite cerrar ciclos e ir aprendiendo.

Así mismo nos permitirá hacer un esfuerzo especial por cerrar satisfactoriamente, trabajar el tiempo definido para obtener la victoria, tratando de evitar en la medida de lo posible los 5 minutos de tiempo extra, y si se diera el caso, dar el máximo en el tiempo extra y remontar.

Es importante también que si ganamos el partido celebremos el resultado. Cuantas veces nos damos la oportunidad de levantar la copa en el ámbito laboral, las personas viven y recuerdan esos momentos especiales, creemos también esos espacios de reconocimiento. Si no es así, evaluemos y reflexionemos por que perdimos.

Muchas veces nos da miedo a los líderes evidenciar nuestra derrota, sin embargo es necesario hacerlo, comunicar que perdimos y qué nos faltó para poder celebrar la victoria. Evidenciemos y comuniquemos las derrotas, de ello también se aprende.

En el deporte se preparan por mucho tiempo para un “momento de la verdad”. Es muy importante que cada uno  de los líderes de cualquier grupo o negocio, reconozca cuáles son sus momentos de la verdad, cuales son los momentos que definirán el éxito, cual es el momento de la verdad cuando mi cliente me evalúa, cual es el momento en que valora mi aportación, cual es mi momento de la verdad en el que mi operación y ejecución defina el resultado.

¿Tu tienes un equipo de alto rendimiento?

#MásAllaDel5toPartido

 

Carlos Agami

CEO de Agasys

 

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