El reparto de acciones no debería ser problema

Seguramente te has encontrado frente a la difícil decisión de no saber si asociarte o no, pues aunque sea una situación prácticamente necesaria al iniciar un negocio, te has quedado con la duda sobre la repartición de porcentaje de acciones que debería de hacerse para que no se genere algún conflicto y se realice  conforme a lo acordado.

¿Te ha sucedido a ti?

Generalmente se inician asociaciones para  que exista una inversión de capital más consistente y se pueda emprender de forma más exitosa, contando con todo lo necesario para el desarrollo de la nueva empresa; incluso también pueden crearse este tipo de vínculos para conjuntar esfuerzos sobre el fin común, no solo en temas monetarios, si no en conocimientos, aptitudes, experiencias, recursos e inclinaciones de interés.

Cualquiera que fuera el caso representa una responsabilidad para las partes involucradas cumplir con lo estipulado y contribuir en el negocio conjuntamente, buscando una retribución conforme a lo aportado.

Otro aspecto que seguro te ha generado incertidumbre es cómo van a recuperar la inversión inicial, y cómo van a contabilizar las aportaciones con tan variadas características.

Todas las aportaciones son valiosas y deben de ser recompensadas, pues todos están en una situación de riesgo al incursionar con un negocio. La mayoría de las sociedades duales han acordado una repartición de 45% ambas partes y dejan un 10% para eventualidades. O en situaciones más riesgosas han decidido irse 50% / 50%.

En el caso de que las aportaciones sean de diferente naturaleza, ¿cómo podrían ponderarse?

Las situaciones pueden ser igual de graves y las consecuencias también, sea que la empresa está teniendo éxito económico como si no lo estuviera teniendo.  Si hay ganancias, surge el problema de cuál es la forma justa de repartirlas.  Si hay pérdidas la situación también es muy grave, máxime cuando uno de los socios lleva la carga del trabajo y otro ha puesto garantías reales en crédito con los bancos.

En la Conferencia de los 30 Errores en las PyMEs se mencionó que tres de esos errores son pecados mortales y que uno de ellos es: elegir un mal socio de negocios.

Si has tenido dificultad para realizar un reparto de utilidades adecuadas entre tus socios y tú, te dejamos algunos consejos que te pueden servir para que el reparto de acciones no represente un problema y puedan estimar todas las posibilidades de manera justa.

*Lo primero que se debe considerar es que tipo de recurso van a aportar todas las partes involucradas: dinero, trabajo, material, estrategia etc. En el caso más común uno colabora con el trabajo y otro con el capital.

  1. Las sociedades justas son las sociedades en las cuales los aportes son valorados al precio de mercado en el mejor de los casos o a un precio justo, y las acciones se distribuyen de acuerdo con el valor de esos aportes individuales, esto no quiere decir que precisamente se trate de 50% / 50%. Antes de invertir en un nuevo negocio debes tener claro el Flujo de Caja que tendrá ese negocio a través del tiempo. 

     

  2. Lo usual son proyecciones a doce meses.  Lo ideal son proyecciones a cinco años.   En este flujo proyectas los ingresos y los egresos de caja estimados para obtener el flujo neto de caja mensual, que determinará tus necesidades de capital y la recuperación del dinero invertido.

     

  3. Antes de invertir y de comenzar un nuevo negocio debes tener claro el capital de inversión inicial: instalaciones, maquinaria, equipo, inventarios y capital de trabajo.  El capital incluye las necesidades de dinero para cubrir el crédito a los clientes, las planillas de los trabajadores y los gastos de los primeros meses hasta que la empresa alcance el punto de equilibrio

     

  4. El socio que pone el capital o dinero para las primeras compras debe tener claro que ese dinero ya no es de él, pasa a ser propiedad de la empresa.  No debe esperar que se le devuelva, como se le devolvería un préstamo.  A este socio se le pagarán utilidades cuando la empresa las empiece a producir.

     

  5. El socio que trabaja debe esperar un salario de acuerdo con el puesto que desempeñe propiamente en la empresa.  La mejor forma de estimar ese salario, es saber cuál sería el salario que se pagaría a una persona capaz y competente en el mercado para ocupar ese puesto.

     

  6. ¿Cómo paga las acciones el socio que trabaja?  Generalmente el socio que trabaja no tiene dinero para invertir o tiene poco.  La cantidad de acciones que desea adquirir las puede pagar de dos formas:

a. Dejando una parte de su salario, cada mes como pago de esas acciones.

b. No retirando utilidades cuando empiecen a girarse, hasta pagar el valor de las acciones.

Considera todas las posibilidades desde un plano optimista y otro más conservador, lo importante es plantear desde un inicio como se remunerará las acciones que cada uno de los socios ejerzan en la sociedad. Estableciendo desde un principio la retribución de la idea intelectual y del que realiza el trabajo, cuando se haya generado este compromiso podrán comenzar con un negocio redituable y libre de malos atendidos.

Redacción Agasys S.A. de C.V.

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Erendira Hernández. (2013). Cómo dividir la participación de los socios en las Pymes?. 22/02/2016, de Pyme destreza Sitio web: http://pymedestreza.com/quienes-somos/